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PRINCIPIO DE PLANIFICACIÓN

7 agosto, 2016

Introducción

La Escuela Neoclásica de la economía–a la que pertenecen autores como León Walras, Alfred Marshall, Williams Jevons, Vilfredo Pareto y Arthur Cournot, entre otros científicos- se dedicó a la microeconomía, a partir de la cual sostenían que cualquier actividad económica podía calcularse matemáticamente para obtener el máximo nivel de beneficios para los agentes económicos.

La Teoría General del Equilibrio fue formulada por el francés León Walras durante una época de auge del sistema capitalista (último cuarto del siglo XIX). Fue Walras quien en pleno siglo XIX pretendió diseñar un modelo que estableciera los precios para toda la economía.

Sobre la Teoría General del Equilibrio, la profesora Miren Etxezarreta, señala:

La Teoría General del Equilibrio parte del principio de que en el mercado el precio de una mercancía terminada depende no solo del precio de los factores productivos sino además del precio de todas las mercancías; es decir, que existe una interdependencia, por un lado, entre los precios de las mercancías y de los factores productivos y, por otro, entre las remuneraciones y la distribución de los ingresos que determinan la estructura de la demanda. Así, dentro de una estructura socioeconómica podría decirse que todo depende de todo lo demás.

Esta teoría busca explicar cómo a través de la interacción de distintos universos microeconómicos, es decir, de individuos que se mueven por intereses diversos, se puede alcanzar un equilibrio macroeconómico que involucra a la comunidad entera y que resuelve el problema central de la asignación y distribución de los recursos. Los precios de equilibrio se obtienen resolviendo el correspondiente sistema de ecuaciones simultáneas, por medio de las cuales se simula el comportamiento de los agentes económicos y el funcionamiento del sistema económico de mercado. Este teorema requiere un alto grado de matematización lo que lo hace parecer un modelo riguroso y sólido. En lo que respecta al propio análisis del equilibrio general, las preguntas básicas que la Teoría General del Equilibrio se plantea son las referidas a las condiciones bajo las cuales un equilibrio será eficiente, qué equilibrios eficientes pueden alcanzarse, cuándo se garantiza la existencia de un equilibrio y cuándo el equilibrio será único y estable. No obstante las exigencias técnicas que el modelo debe cumplir para llegar a producir los resultados esperados son muy estrictas y de ahí que un modelo general del equilibrio con mercados completos de esta clase esté muy lejos de poder describir el funcionamiento de las economías reales.[1]

El equilibrio era entendido como una necesidad imperiosa del sistema. Al alcanzar el equilibrio, los agentes económicos lograban un horizonte de previsibilidad permitiendo que las decisiones económicas por ellos tomadas no fueran modificadas, en otras palabras, en el equilibrio, los agentes económicos se sentían más tranquilos. Esta “tranquilidad” la trabajamos en el Eje 1 de la asignatura.

Sin embargo, existieron algunos hitos que en conjunto crearían las condiciones de la inaplicabilidad de la Teoría General del Equilibrio para explicar las completas relaciones económicas entre los actores sociales ante las nuevas situaciones existentes en el sistema global.

  1. Monopolios: en el último cuarto del siglo XIX aparecieron las primeras fallas de mercado. La competencia feroz entre las empresas condujo a que algunas sobrevivieran y otras no. Las empresas con mayor fortaleza absorbieron a las más débiles. En este período aparecieron los monopolios, en un proceso del sistema capitalista que ponía en riesgo todo el sistema económico, especialmente a los países industriales.
  2. Desempleo: otra variable no menos importante en la realidad económica fue el desempleo creciente por aquellos años en las postrimerías del siglo XIX. De acuerdo con la escuela neoclásica, el desempleo tendería a desparecer por acción de las propias fuerzas del mercado. Debía evitarse cualquier intervención al normal funcionamiento de los mercados para que el empleo se recuperara, para que las personas pudieran conseguir trabajo. Conforme con este marco teórico una disminución en el salario hacía más atractivo para las empresas contratar o demandar más mano de obra. Los sindicatos eran considerados como un factor molesto o disruptivo para lograr el equilibrio en el mercado de trabajo. Con el surgimiento de los sindicatos en defensa de los derechos de los trabajadores (factor trabajo) aparecieron los primeros síntomas de conflictividad social en el sistema económico del último cuarto de siglo XIX.
  3. Crisis de sobreproducción capitalista y apertura de nuevos mercados: cuando comienzan a formarse las grandes empresas y surgen los monopolios en EEUU, principalmente, a fines de la guerra de Secesión (1861-1864) se generaron excedentes de producción, los cuales no encontraron mercados para ser absorbidos, demandados o comprados. Esta falta de compradores direccionó a las grandes empresas a buscar nuevos compradores, nuevos mercados. Con la apertura de nuevos mercados se expandieron las redes de transporte: el ferrocarril y la navegación de ultramar para movilizar exportaciones. Los ferrocarriles requirieron sumas muy grandes de capital para su financiamiento. Las exportaciones de ultramar ayudaron a la creación del esquema de la división internacional del trabajo según la cual los países industrializados colocaban sus excedentes de producción en los países periféricos (como el nuestro) que proveían las materias primas para las fábricas de los países industrializados.
  4. Dominación imperialista sobre las colonias y su fatal consecuencia. La Primera Guerra Mundial: la enorme movilización de mercancías, capital y trabajo fueron características destacadas en el lapso de tiempo que se extiende entre el último cuarto de siglo XIX y la segunda década del siglo XX. El imperialismo fue el modo de dominación de los países centrales sobre sus colonias al tiempo que se generarían luchas imperialistas por esos mercados entre los países industrializados para alcanzar el mayor poder en Europa occidental (la hegemonía europea). En la Primera Guerra Mundial (1914-1918) se definiría quién sería el líder de Occidente y del mundo. El mapa mundial que resultó finalizado el conflicto bélico definió la posesión de las colonias de Francia, Inglaterra, Alemania y Holanda. Desapareció el Imperio Turco y los Aliados triunfadores tuvieron como trofeo de guerra al petróleo. La flagelación reportó diez millones de muertos, veinte millones de heridos y varias ciudades destruidas. Este desastre tuvo sus costos económicos que debieron soportar los miembros de la coalición perdedora: alemanes, austrohúngaros y turcos. Fue a través del Tratado de Versalles que se impusieron condiciones pecuniarias de relevancia entre las que se destacan las multas y prohibiciones para Alemania.
  5. Breve período de paz hasta la crisis económica de 1929: el nuevo ordenamiento de los “grandes jugadores” de la economía mundial, en principio, significaba retornar a los negocios que se habían interrumpido con la Primera Guerra Mundial. Pero en el escenario del sistema político y económico global aparecieron otros importantes “jugadores”: el fascismo italiano, el nazismo alemán y el sistema socialista en la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Por lo tanto, no se iba a dar la normalización del comercio internacional si no que las relaciones económicas internacionales estarían condicionadas por los factores mencionados. En este nuevo escenario, Gran Bretaña dejaría de ser la potencia hegemónica de Occidente cediendo ese lugar a los Estados Unidos de Norteamérica. Por su parte, la URSS era un naciente modelo económico antagónico al capitalismo. La economía de guerra que sufrieron los países perdedores disminuyó la producción y el consumo en sus sociedades lo que trastornó la vida de los pueblos europeos. La ansiada “normalidad” en la economía se volvió muy complicada y la aplicación de la teoría neoclásica del Equilibrio General de los Mercados fue, en los hechos, imposible. En el período 1918-1929 las grandes empresas, también llamadas grandes corporaciones, volvieron a sus negocios en un clima de libre comercio. El comercio, la banca (sistema financiero), y los servicios, además de la producción, estaban en manos privadas, mientras que el Estado solamente se dedicaba a la seguridad, la educación y la salud, en ese momento histórico.
  6. La crisis económica mundial de 1929: luego de un período de relativa bonanza en el cual las fábricas estadounidenses funcionaban plenamente y existía un clima de euforia concomitante con los denominados “locos años veinte”, el imaginario colectivo llegó a creer que las malas épocas económicas eran cosa del pasado. Pero, tanta producción (oferta) se quedaría en pocos años sin compradores (demanda), entretanto los ahorros se aplicaban a la especulación bursátil en la bolsa de valores (inversión en papeles representativos de un capital más un interés en calidad de ganancia) en lugar de aplicarlos al consumo o a la previsión para años menos favorecidos económicamente. La bolsa de valores es un mercado donde los agentes económicos compradores y vendedores comercializan acciones y títulos de la deuda pública. Las acciones representan el capital de la empresa dividido en muchas porciones para venderse en el mercado a los compradores que confiaban en esas empresas y que disfrutarían de las ganancias de éstas en la proporción del capital que comprasen a través de esas acciones. Cuando las empresas tienen buen desempeño sus acciones suben, y a la inversa. En el caso –nada afortunado- que las empresas no vendan sus bienes o servicios y, como consecuencia, no obtenga ganancias, deberán obtener más dinero para financiarse, para pagar sus gastos o, en el peor de los casos, liquidarse para pagar sus deudas, lo que significa la muerte de la empresa, en términos económicos, jurídicos y sociales. Fue así que en esos “felices años veinte” al tiempo que los operadores actuaron con una sobredosis de optimismo, se generó una “burbuja especulativa” en razón de que las empresas cuyas acciones se habían comercializado no podían responder con sus ganancias a las expectativas que habían generado. También se produjo un auge del consumismo en EEUU en esos años “locos”.[2]

Al conocerse en el ambiente de negocios de los EEUU que probablemente las empresas no alcanzarían sus metas económicas optimistas (obtener ganancias) se disparó una ola de pánico. Entonces, los inversores en papeles quisieron deshacerse de esas acciones que “quemaban” las manos. Por un exceso de oferta de acciones, el precio de las acciones cayó y estas acciones comenzaron a venderse a gran velocidad a precios irrisorios.

Los bancos, a la vez, habían prestado dinero a los inversores para que estos comprasen las acciones y, también para el consumo de las familias y para construir viviendas.

Fue tan pronunciada la disminución del precio de las acciones que el día jueves 24 de octubre de 1929 se conoce como el Jueves Negro por ser el día de inicio de la crisis de la Bolsa de Wall Street tras una abrupta caída de las cotizaciones de los papeles, y ante el desconcierto generalizado la policía neoyorquina tuvo que cerrar durante cinco días las puertas de la Bolsa de Comercio.

El martes 29 de ese mes, conocido como el Martes Negro, se vendieron acciones con una pérdida de hasta el 40% aproximadamente para los empresarios e inversores y se produjo el primero de los cracs de Wall Street (el segundo sería en el año 2008).

Las consecuencias de la crisis económica del año 1929 fueron:

  1. La quiebra del sistema bancario que no pudo cobrar los préstamos otorgados.
  2. La falta de dinero circulante para poder comprar bienes básicos.
  3. El aumento elevado de la tasa de desempleo: mucha gente sin trabajo
  4. La disminución de las compras de EEUU al resto de las economías del mundo.
  5. El aumento de los aranceles de importación en EEUU y en otras grandes potencias como Gran Bretaña, Japón y Alemania lo que significó el cierre de las economías al comercio exterior y el fin de un largo período de libre comercio internacional apenas interrumpido por la Primera Guerra Mundial.
  6. La depresión del sistema económico de occidente por la gran caída de la producción: disminución abrupta del Producto Interno Bruto en los principales países industrializados.
  7. La caída del patrón oro como término de intercambio internacional.
  8. La asunción del rol de primera potencia mundial por parte de los EEUU.

Luego de estos hechos, el escenario económico mostraba una severa ruptura con las ideas económicas de los neoclásicos y su Teoría General del Equilibrio.

Estaba el terreno preparado para la llegada del pensamiento del economista más importante del siglo XX, el británico John Maynard Keynes (1883-1946).

 

GRAN KEYNES

Principio de Planificación

 

El principio de planificación se inscribe en el marco de una concepción institucionalista de la economía. Se trata de integrar la economía en la sociedad mediante la aplicación de cinco principios: redistribución; reciprocidad; mercado; planificación y autosuficiencia doméstica.

La integración de la economía en la sociedad debe asegurar el sustento de todos los seres humanos. Es una definición sustantiva de la economía en una relación armónica con la naturaleza y que contempla a la gran matriz vincular humana.

Planificar, en una acepción sencilla, es decidir en el presente las acciones a seguir en el futuro teniendo en cuenta y evitando los errores del pasado, con vistas a determinados objetivos por cumplir.

La posibilidad de planificación colectiva de lo complejo es la institucionalización de la planificación.

La planificación involucra a la economía pública en el centro hegemónico del sistema capitalista.

La economía pública es la que se lleva a cabo desde la gestión del Estado.

Esta planificación puede ser acompañada por los agentes económicos privados sin embargo las decisiones deben ser tomadas por la instancia que la comunidad genere en tanto organización con autoridad representativa y legitimada. La planificación central de ciertas actividades críticas para la reproducción de la sociedad puede asumir la forma de gestión central legitimada democráticamente o de gestión directamente participativa (interacción directa entre el ciudadano y la decisión estatal).

La planificación no es un fenómeno nuevo. En la historia europea y norteamericana la planificación a cargo del Estado ha jugado un papel crucial en momentos críticos como las guerras mundiales, la reconstrucción de Europa y la guerra fría. En sociedades precapitalistas como la cultura Tahuantinsuyo (Imperio Inca) o el Imperio Azteca es evidente el tiempo transgeneracional de las grandes obras cuya planificación (diseño, anticipación y movilización direccionada centralmente, de recursos y capacidades) que incluía decisiones y anticipación de la producción, la distribución y el consumo; actividades que tuvieron clara presencia en las sociedades-imperio, capaces de realizar obras simbólicas o de infraestructura que llevaban varias generaciones para realizarse.

La planificación de las cosas complejas en economía comprende –entre otros aspectos- la previsión del conjunto de condiciones complementarias y efectos posibles de las acciones colectivas e interdependientes. En otras palabras, una red de ayuda y contención para que estas acciones tengan un buen desenlace.

Una planificación que integre al mercado es una forma de combinación de las iniciativas económicas parciales que resultará más eficaz en aras de contribuir al planteo de alternativas al programa de la absolutización del mercado (hoy neoliberal). Hoy debemos pensar que ninguna de ellas –plan estatal y mercado- puede ser ya disuelta definitivamente en la historia.

También es posible ver la planificación como un régimen de coordinación de iniciativas que intenta tener en cuenta los efectos indirectos de mediano y largo plazo que producen las iniciativas de los actores sociales de manera fragmentaria e individualista y que ponen en peligro la existencia de la sociedad.

A través de la planificación surge la posibilidad de reestablecer la unidad entre las posiciones del productor y consumidor, entre trabajo y necesidades, entre organización productiva y comunidad que el mercado pretende separar y no permite conciliar.

Es un proceso de aprendizaje social puesto que en su sentido más profundo no excluye a ningún actor social, en el cual una de las materias a aprender es el conjunto de consecuencias no deseadas de las acciones económicas fragmentarias, aisladas y no conscientes de sus efectos indeseados para toda la comunidad humana.

En América Latina el Estado ha tenido un papel fundamental en los procesos de industrialización, de construcción de sistemas completos de educación, de salud, de infraestructuras, de armado de cadenas productivas básicas para el sistema de producción nacional, entre otros. El rol planificador del Estado se generalizó en 1960 con instituciones que se difundieron en el continente. La planificación en América Latina apuntó a construir estructuras productivas y mercados nacionales que el libre juego de las fuerzas del mercado no construiría, afirmando la soberanía nacional y el principio de autarquía. Se procuraba el pleno uso en el largo plazo de los factores productivos. Aunque se descuidó el imprescindible control de los efectos no deseables del productivismo ilimitado sobre la naturaleza y la sociedad.

Actualmente la planificación debe incorporar criterios de sustentabilidad ecológica y de sostenibilidad social.

A partir de la década de los 70, sin haber evolucionado suficientemente, la planificación se retrajo por la revolución conservadora y la totalización del mercado, en el sistema económico global.

La fuente epistemológica de este apartado se la debemos al gran profesor argentino José Luis Coraggio.

Gran José Luis

Primeros Pasos

En esta guía trabajaremos con los elementos básicos del principio de Planificación en la economía del sistema capitalista, es decir, en el sistema económico global de la actualidad.

El análisis de la intervención del Estado en la economía nos dice que ésta no ha presentado una trayectoria lineal, sino que ha dependido tanto de la naturaleza de los ciclos económicos (en épocas de crisis se tiende a acentuar la intervención del Estado) como de los ciclos políticos. El ciclo económico es el movimiento ascendente y descendente de la producción real de un país en torno a una senda media o a cierta regularidad en una economía capitalista durante un período. Tiene cuatro fases: recesión, depresión, expansión y auge.

A principios del siglo XX comenzó a debilitarse el papel hegemónico que había desempeñado Gran Bretaña en los siglos anteriores, al mismo tiempo que otros países como los Estados Unidos y Japón incrementaban su participación en la producción mundial de productos manufacturados. Hasta 1929, todas las economías desarrolladas tuvieron un largo período de expansión, aunque con características y ritmos diferentes.

Debido al peso de la economía norteamericana en el mundo, la crisis se extendió al resto de los países de Occidente. La disminución de la demanda de los Estados Unidos en el comercio mundial provocó la caída de los precios mundiales de materias primas y productos agrícolas. Esto afectó principalmente a aquellos países cuyas exportaciones estaban constituidas mayoritariamente por esos productos: Hungría, Argentina, Paraguay, Brasil, Australia, Nueva Zelandia, Venezuela y Bolivia. Por su parte la ex URSS a partir de la década del 20 había instalado un sistema colectivista y se desarrolló fuera de la crisis mundial de occidente. Esta situación puso en duda, por primera vez desde la Revolución Industrial, la capacidad del sistema capitalista para su desarrollo espontáneo y equilibrado. Los esfuerzos por explicar las causas de la crisis y la persistencia del alto desempleo que sufrieron los países, llevaron a un economista británico, John Maynard Keynes, a criticar las teorías económicas dominantes en su época y a desarrollar una economía alternativa. Algunos economistas consideran que la aplicación de las ideas desarrolladas por Keynes por parte de los gobiernos occidentales tuvo como consecuencia el largo período de crecimiento que caracterizó a los países capitalistas desarrollados desde mediados de la década de 1940 hasta principios de la década de 1970.

Economista inglés. Estudió en la Universidad de Cambridge. Se destacó tanto en los negocios como en la vida académica. Fue jefe de la comisión de su país para la organización del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (luego se llamaría Banco Mundial). Su obra principal, “Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero”, se publicó en 1936.

En esas primeras décadas del siglo XX, se produjeron gran cantidad de críticas a la teoría económica ortodoxa o dominante, la cual, tal como dijimos en la Introducción a esta Guía Nº5, encontraría en la realidad de los acontecimientos los límites de aplicabilidad a su Teoría General del Equilibrio. Principalmente, hubo serias dudas acerca de la capacidad del sistema económico para realizar el ajuste que se esperaba, propio, automático, del sistema de mercado, para llegar al pleno empleo de los factores productivos, entre ellos, la mano de obra. La insatisfacción general con la teoría ortodoxa se fundaba en el hecho de que sus conclusiones resultaban frecuentemente alejadas del mundo real.

El origen de la macroeconomía

Keynes supuso que existía una importante interrelación entre el nivel del ingreso nacional (la riqueza producida por un país en un año, también se puede definir como la suma total de las remuneraciones a los factores productivos internos de un país durante un período anual) y los niveles de empleo.

A continuación, desarrollaremos abreviadamente, tres ideas fundamentales de Keynes.

  1. Los determinantes inmediatos del ingreso nacional y del desempleo son:
    1. los gastos de consumo –estatal y privado-y
    2. la inversión

Keynes sostiene que el pleno empleo es sólo un caso especial en la economía y que la situación más general y característica es la de desempleo.

Cuando el gasto de consumo y de inversión resultan insuficiente para mantener el pleno empleo, el Estado debe estar dispuesto a incrementar el nivel de ingreso nacional por medio del gasto público. A la vez, el Estado debería ser la fuente de gasto a la que se acuda como último recurso.

  1. El segundo grupo de componentes del sistema keynesiano lo constituyen elementos que determinan el consumo y la inversión

El consumo está determinado por el nivel de ingreso, es decir, para cada nivel de ingreso, el gasto en consumo es una proporción dada de ese ingreso.

El nivel de consumo varía con el ingreso, mientras que el ingreso, a su vez, se modifica porque cambia la inversión o el gasto público (también llamado inversión pública, el cual es distinto del consumo privado), y lo hace de forma multiplicativa: si la inversión aumenta, por ejemplo, en 12.000 millones de pesos, el ingreso se incrementará en un múltiplo de esa cantidad.

Keynes sostenía que el gasto de Inversión estaba determinado por la tasa de interés y la eficiencia marginal del capital (la eficiencia marginal del capital es la tasa de rendimiento esperado sobre el costo de nuevas inversiones; en otras palabras, cuánto espera ganar el empresario que invierte en una actividad económica determinada). Esta tasa de rendimiento esperado depende de las expectativas de beneficios futuros que reportará esa inversión y del precio de los activos de capital (el precio de los préstamos, en otras palabras, la tasa de interés que se cobra al empresario por un préstamo que aplicará a la inversión productiva).

La tasa de interés era definida por Keynes como una recompensa al sacrificio de la liquidez y por eso depende de la preferencia por la liquidez –esto es, el deseo de mantener la riqueza en forma de activos financieros líquidos (la forma más común de activos financieros líquidos es el dinero que circula en un país)- y de la cantidad de dinero existente en una economía (también llamado Oferta Monetaria).

A través de sus investigaciones, Keynes descubre la relación entre variables psicológicas y el comportamiento económico. Las tres influencias psicológicas fundamentales que impactan sobre el ingreso y el empleo son:

  • la propensión al consumo
  • el deseo de activos líquidos, y
  • la tasa de beneficio esperado de las nuevas inversiones

  1. Una tercera idea fundamental de Keynes señala que el sistema de mercado libre ha quedado anticuado, y que el Estado debe intervenir activamente para fomentar el pleno empleo, forzando la tasa de interés a la baja (que es lo mismo que decir: estimulando la inversión) y redistribuyendo la renta o el ingreso con el objeto de aumentar los gastos de consumo. Keynes otorga al Estado un rol sustantivo para estabilizar la economía en el nivel de empleo.

En “La Teoría General”, Keynes rechaza la teoría del empleo elaborada por los economistas clásicos. Keynes se opone a la teoría del desempleo de los clásicos que decían que el desempleo en el mercado siempre es friccional, en un pequeño porcentaje y que luego las fuerzas del mercado llevan nuevamente al equilibrio a la demanda y a la oferta de factores productivos.

Para Keynes existe una dicotomía (oposición y complemento) entre:

  1. “la teoría de la industria o firma individual y las remuneraciones y distribución de una cantidad dada de recursos entre diversos usos (neoclásica), y
  2. la teoría de la producción y la ocupación en conjunto, por la otra”.

La primera teoría (i) desarrollada por la escuela neoclásica en el contexto de la Teoría General del Equilibrio, consiste en el análisis del comportamiento de las familias, los consumidores o las empresas y suele denominarse: microeconomía.

Para la teoría neoclásica, la economía global no posee leyes propias, sino que se forma como resultado de las decisiones que se toman a nivel individual y que son convergentes en el equilibrio. Por lo tanto, los economistas neoclásicos se ocupan, por ejemplo, de analizar cómo varía la demanda de un producto en particular y aislado del conjunto, considerando invariable la demanda total de bienes.

La segunda teoría (ii) desarrollada por Keynes, se denomina macroeconomía, y analiza el comportamiento global del sistema económico a través de las variables como el producto total de un país, el empleo, el consumo, la inversión, las exportaciones, las importaciones, entre otras importantes.

La teoría keynesiana se va a ocupar de los efectos de los cambios en el total de la demanda de un país sobre el costo y el volumen de producción de dichos bienes.

Keynes utiliza un nuevo enfoque en la determinación de la demanda global, a la que llama “demanda efectiva” ya que se refiere a los bienes efectivamente comprados.

En una economía capitalista, la demanda se orienta hacia dos tipos de productos:

  • los bienes de consumo (C) y
  • los bienes de inversión o de capital (I).

Los bienes de consumo o C son los artículos comprados por los consumidores

La inversión o I son los bienes que compran las empresas para producir, como las maquinarias, estructuras industriales o agrícolas, lo que hemos denominado en guías anteriores, el capital físico.

Así, queda formada la siguiente ecuación, en una primera expresión de lo que denominamos Demanda Agregada o Demanda Global, que es la Demanda de toda la economía en su conjunto, propia del análisis macroeconómico.

DA = C + I

Siendo DA (demanda agregada) la demanda global de bienes de la economía.

Esto quiere decir que la demanda global se puede dividir en:

  • la demanda (o el gasto) de bienes de consumo y
  • la demanda (o gasto) de bienes de inversión.

La división de la demanda global en gastos de inversión y gastos de consumo representó un importante aporte en la historia del pensamiento económico y llevó a utilizar las definiciones keynesianas en la contabilidad del ingreso nacional y del producto nacional de los países.

Keynes dice que los factores que determinan la demanda de unos y otros bienes son distintos:

  • la demanda de bienes de consumo depende principalmente del ingreso de los consumidores, mientras que
  • la demanda de bienes de inversión depende de las expectativas de los productores acerca de las ganancias futuras que obtendrán por sus inversiones productivas.

Entonces, el consumo total de la economía, es decir la demanda de bienes de los consumidores, es una función del ingreso real de la economía: C = f (Y)

Pero, a medida que el ingreso crece, el Consumo no lo hace en la misma medida sino menos. La proporción en que variará el consumo a medida que varía el ingreso se denomina Propensión Marginal a Consumir, y se puede representar así

∆ = incremento=>  

(∆C / ∆Y)

Esta cantidad nos indica cómo se dividirá el siguiente incremento de la producción entre consumo e inversión.

La Propensión Marginal a Consumir nos dice cuánto se incrementará el consumo por cada peso que se incremente el ingreso nacional.

La Propensión Marginal a Consumir es mayor que cero ya que si fuera cero significaría que no hay consumo, y menor que 1, pues si fuera igual a uno implicaría que el consumo varía en la misma magnitud que el ingreso, es decir, que se gasta todo el ingreso. Por lo tanto:

0 < (∆C / ∆Y) < 1

Si, por ejemplo, (∆C / ∆Y) = 0,5, esto quiere decir que por cada peso que se incremente el ingreso, los consumidores gastarán 50 centavos, el resto del incremento del ingreso se ahorrará.

Esto será así en condiciones normales y siempre que no intervengan factores extraordinarios, como una guerra, terremotos, revoluciones, cambios importantes en la estructura impositiva, entre otros, que pudiesen ocasionar cambios en la función consumo, o en su complementaria, el ahorro.

Aquella parte del ingreso o renta que no se destina al consumo corresponde al ahorro (A):

Y – C = A

O, lo que es lo mismo:

Y = C + A

Recordemos que Keynes realiza un análisis macroeconómico, es decir que se refiere a la economía general de un país, por lo tanto, el ingreso total de la economía (o ingreso nacional, en este desarrollo de las ideas keynesianas) corresponde al flujo de ingresos generados por la producción de ese país, también llamado suma total de las remuneraciones de los factores productivos (que aprendimos en la Unidad 1):

  • salarios
  • beneficios de los empresarios
  • ganancias de los propietarios de la tierra, etc.

Si una economía aumenta su producción entonces estará generando un mayor flujo de ingresos en términos de salarios, beneficios, etc.

Claro que no siempre podrá asegurarse que la cantidad de bienes producidos u ofertados sea vendida totalmente, pero se supone que los empresarios sólo aumentarán la producción de bienes en la economía si consideran que hay una mayor demanda de bienes en la economía. Si sus expectativas no se confirmaran, es decir, si no lograran vender todo lo producido, entonces las decisiones se orientarían hacia la disminución del volumen de producción y esto generaría menores ingresos.

Esta situación se conoce como la paradoja de la frugalidad:

“el deseo de los individuos de aumentar su riqueza a través del aumento de sus ahorros y un menor consumo, llevará a que el ingreso total de la economía sea menor”.

Por lo tanto, vemos que existe una relación directa entre el producto generado por la economía y el nivel de ingreso nacional. (Si disminuye el volumen de producción disminuye el ingreso de la economía).

Cuando la oferta global de bienes o productos es igual a la demanda global se dice que la economía está en equilibrio.

Esto sucede cuando el ingreso nacional es gastado totalmente en la oferta de bienes de la economía.

En este caso, el ingreso nacional será igual a la demanda global:

Y = DA → Y=DG (demanda global)

Y = C + I

Luego, igualando esta última ecuación con la anterior (Y=C+A: ingreso igual a consumo más ahorro) se obtiene que:

I = A

Esta es la condición de equilibrio en el mercado de bienes: cuando el ahorro es igual a la inversión entonces la oferta global es igual a la demanda global.

Utilizamos indistintamente las expresiones Demanda Agregada, Demanda Global e Ingreso Nacional o Ingreso Total de un País.

Variables macroeconómicas

En un análisis más detallado de las variables macroeconómicas de un país, resultantes del trabajo realizado por John Keynes, señalamos las siguientes definiciones.

El enfoque macroeconómico exige la definición y medición de ciertos agregados que permiten obtener una visión global de la economía. Esta medición es posible gracias a la Contabilidad Nacional (Cuentas Nacionales). Veamos algunos de estos agregados y los principales indicadores que se utilizan para su medición.

  • Demanda agregada (DA): es el gasto total planeado o deseado para la economía en conjunto en un período dado. El gasto agregado de un país es el valor del gasto planeado por la economía en conjunto. Determinada por los gastos totales en bienes y servicios de consumo, en bienes y servicios del gobierno, en inversión, y en exportaciones netas. Su fórmula es:  DA= C + I + G + X – M (nomenclatura explicada en los siguientes ítems).

  • Demanda Global (DG): Para una mayor precisión terminológica en este modelo de Cuentas Nacionales decimos que la Demanda Global es equivalente a la suma de C, I, G y X. DG= C+I+G+X

  •  Oferta Agregada (OA): es el total de bienes y servicios finales a disposición de las familias, las empresas, el gobierno y los extranjeros, en un período determinado. Su fórmula es: OA=PIB + M (Incluye los bienes producidos dentro del país y los que se ofertan desde el extranjero al interior del país). También es denominada Oferta Global (OG).

La Demanda Agregada (DA) es equivalente al Ingreso (Y) porque ella representa todo el gasto agregado de un país que se realiza con el ingreso que genera la actividad económica de ese país. Es decir que Y=DA.  La DA representa todos los bienes que se pueden comprar en un país en un período determinado con el ingreso generado por la actividad económica de ese país en ese período de tiempo.

  • Equilibrio Macroeconómico: en equilibrio macroeconómico la demanda global de un país es igual a la oferta global de ese país. DG=OG

Su desarrollo es:

Partimos de la siguiente igualdad: DA=PIB=Y; (Demanda Agregada igual a Producto Interno Bruto igual a Ingreso)

Reemplazamos DA por sus componentes:

C + I + G + X – M = PIB

Luego pasamos M del primer miembro de la igualdad al segundo miembro de la igualdad, y nos queda:

C + I + G + X = PIB+M

D.G.=O.G.

  • Producto Interno Bruto (PIB): es el valor de todos los bienes y servicios finales producidos en un determinado período de tiempo dentro de las fronteras de un país, sin importar si los factores utilizados son de propiedad nacional o extranjera. El PIB se distribuye entre quienes los han generado. Por lo tanto, la suma de los ingresos sería igual a los bienes y servicios finales, es decir, igual al PIB. PIB=Y

Existen diversas formas de medir el PIB:

  1. El PIB por el método del gasto: en este caso el PIB es equivalente a la DA. Su resultado es equivalente a la suma de los gastos en bienes y servicios a precios de mercado.
  2. El PIB por el método de los costos o del ingreso: se calcula sumando los ingresos percibidos por los factores productivos de una economía como contraprestación por aportar al proceso productivo. La suma de estos ingresos resulta en el PIB al costo de los factores. Es la suma de estos ingresos, los cuales se agrupan dos grandes categorías:
    • La remuneración de asalariados, esto es, los sueldos, los salarios y otras rentas del trabajo.
    • El excedente bruto de explotación, que incluye los intereses, los alquileres, los beneficios y otras rentas que remuneran a los factores productivos: tierra, capital financiero, capital físico y capacidad empresaria.
  3. El PIB por el método del valor agregado de la producción: el PIB se obtiene sumando el costo de producción de los bienes y servicios finales o, lo que es equivalente, el valor agregado que generan todas las actividades productivas que se generan en el país. Tomemos, por ejemplo, el proceso de producción y distribución de pan. En él se suceden cuatro etapas: Agrícola (A); Harinera (B); Panadera (C) y Distribuidora (D). A través de la siguiente tabla veremos cómo cada una de las etapas incorpora Valor Agregado:
Etapas de producción Costos de los factores intermedios Precio de Venta Valor agregado
Agrícola 0 5 5-0=5
Harinera 5 15 15-5=10
Panadera 15 25 25-15=10
Distribuidora 25 40 40-15=15
Suma total del Valor Agregado 40
  •  Los bienes intermedios son aquellos que han sufrido alguna transformación, pero que todavía no han alcanzado la fase en que se convierten en bienes finales.
  • Los bienes finales son los producidos para uso final, y no para venderlos nuevamente ni para producir otros bienes.
  • El valor agregado es el valor del producto final o precio de venta de los bienes finales sin tener en cuenta los impuestos indirectos (como el IVA) de una economía menos el costo de los productos intermedios necesarios para generar ese producto final.

Es importante destacar que el PIB por el método del valor agregado o de la producción es igual y alternativo al PIB a costo de los factores.

  • Relación entre el PIB a precios de mercado y el PIB a costo de los factores: se establece considerando los impuestos indirectos (los que gravan el precio de los bienes y servicios y no tienen relación con el contribuyente. Incrementan el precio de los bienes y servicios. Ejemplo: el Impuesto al Valor Agregado o IVA) y las subvenciones (transferencias del sector público a las empresas y, por lo tanto, reducen al costo real de explotación; ejemplo, subsidios al transporte). La fórmula es. PIBpm = PIBcf + Impuestos Indirectos – Subvenciones.

 

  • Ingreso (Y) o Ingreso nacional (Yn): en este planteo didáctico consideramos equivalentes Ingreso e Ingreso nacional. El Ingreso (Y) es el valor total de las remuneraciones que reciben los dueños de los factores de producción residentes en un país que han participado en el proceso productivo de ese país. (Recordemos que los factores de producción son: tierra, capital, trabajo y capacidad empresaria).

La Demanda Agregada -en este planteo didáctico y simplificado- es equivalente al Ingreso porque ella representa todo el gasto agregado de un país que se realiza con el ingreso que genera la actividad económica de ese país. Es decir que Y=DA.  La DA representa todos los bienes que se pueden comprar en un país en un período determinado con el ingreso generado por la actividad económica de ese país en ese período de tiempo.

  • Consumo privado (C): es el mayor componente del PIB y el que presenta un comportamiento más estable a lo largo del tiempo. Representa al gasto de las familias.

 

  • Gasto o Consumo público (G): el sector público ofrece una serie de servicios a la sociedad como educación, defensa, seguridad, justicia, etc. También construye obras. Toda esta actividad implica una serie de gastos e inversiones estatales que se incluyen en el producto interno bruto (PIB) bajo el rubro consumo o gasto público.

 

Desde el punto de vista de la contabilidad nacional, el Gasto público, no incluye los pagos de  transferencias. (Son transferencias los pagos que realiza el Estado a un individuo a cambio de los cuales este individuo o presta ni realiza ningún servicio corriente, ninguna contraprestación ejemplo: pago de jubilaciones).

 

  • Inversión (I): es la producción de bienes de capital que contribuyen a la producción futura. La inversión privada incluye:
    • Inversión bruta: los gastos en nuevas plantas y equipos más la variación en existencias. Comprende:
      • Inversión en plantas y equipos de las empresas; esto es, la construcción de fábricas, la adquisición de maquinaria, material de transporte, etc.
      • Construcción: es el valor de las construcciones (residenciales, locales comerciales, obras de infraestructura, rutas, construcciones ejecutadas por el Estado) realizadas en un período determinado.
    • Variación de existencias: veámosla con un ejemplo: el incremento de automóviles con respecto al fin de año anterior al que se mide, representa a bienes que se han producido y no se ha vendido en ese año, y por lo tanto se incluye en el cálculo del producto interno bruto. Se considera parte de la inversión. Se entiende en este razonamiento que las empresas se “autocompran” la producción que no han vendido y solamente usamos este supuesto para este modelo de Contabilidad Nacional.

 

  • Exportaciones (X): es el valor de los bienes y servicios producidos internamente, adquiridos por no residentes (extranjeros) durante un período determinado. Su símbolo es X

  • Importaciones (M): es el valor de los bienes y servicios adquiridos por los residentes en el país a no residentes (extranjeros). Su símbolo es M

  • Exportaciones netas (Xn): es la diferencia entre exportaciones e importaciones. Su fórmula es

Xn= X – M  (exportaciones menos importaciones

Cuentas pendientes de la macroeconomía con la Economía Social

Al desarrollar los componentes del gasto agregado en un país, hemos señalado los componentes de la Demanda Agregada. Ella está formada, dijimos, por el consumo privado, la inversión privada, el gasto público y las exportaciones netas.

Esta sencilla ecuación muestra la actividad económica de los dos sectores de la Economía siempre presentes en los manuales y libros de la Economía dominante: la economía pública o estatal y la economía privada.

¿Existe alguna omisión en esta formulación de la Demanda Agregada?

Sí, la parte que corresponde al sector de la Economía Social y Solidaria. Este sector de la Economía Social y Solidaria no puede ser clasificado por sus características intrínsecas en sector privado ni sector público. De ella nos ocuparemos especialmente en el Eje 3 de nuestro Espacio Curricular.

Pero lo que sí debemos tener en cuenta como estudiantes de Economía Social es que existe un término de la ecuación de la DA que está ausente y es el que representa al gasto y a la inversión del sector de la Economía Social y Solidaria.

 

El principio de Planificación y la política macroeconómica:

En el sistema capitalista global, la intervención del Estado en el sistema económico se lleva a cabo a través de un conjunto de medidas gubernamentales destinadas a influir sobre la marcha de la economía en su conjunto.

La política económica comprende al conjunto de decisiones que toma la autoridad estatal para mejorar la situación económica de un país. Incluye decisiones con efecto en el corto, mediano y largo plazo.

Los objetivos últimos de la política económica suelen ser:

  1. Redistribuir la riqueza y el ingreso.
  2. Alcanzar un elevado nivel y rápido crecimiento de la producción y del consumo con desarrollo sostenible y sustentable[3].
  3. Bajar la tasa de desempleo del trabajo humano y aumentar el empleo de todos los factores productivos
  4. Estabilizar el nivel de precios.

En términos de trabajo humano, la macroeconomía se ocupa de los motivos por los que el mercado de trabajo a veces presenta unos porcentajes muy elevados de desempleo, y estudia las posibles medidas a tomar para tratar de reducirlo, ya que además de los costos personales sobre la gente, el desempleo supone un despilfarro de otros recursos o factores productivos.

Además, la macroeconomía estudia las causas del crecimiento de la producción. Cuando una economía experimenta un crecimiento notable, se crean muchos puestos de trabajo y el bienestar de las personas crece. Lo contrario ocurre cuando la economía no crece de forma suficiente, o, incluso, decrece.

La macroeconomía se ocupa de las causas y de los costos para la sociedad del crecimiento del nivel general de precios, la inflación, así como de las posibles soluciones y de las consecuencias de las políticas a tomar.

No menos importante es la acción del Estado para lograr una distribución de la riqueza y del ingreso nacional más equitativa. Este objetivo se torna imprescindible en el siglo XXI en el cual las desigualdades se han incrementado a niveles que desestabilizan a las sociedades

Junto a estos cuatro grandes objetivos macroeconómicos, las autoridades económicas también prestan una especial atención al presupuesto público y a las cuentas con el sector externo.

¿Qué tipo de políticas utiliza el Estado para lograr estos objetivos?

La política fiscal

Está formada por las decisiones del gobierno referentes al gasto público y a los impuestos.

El presupuesto del sector público es una descripción de sus planes de gasto y financiación; suele ir acompañado de cambios en los impuestos. En otras palabras, los ingresos y los gastos del sector público se integran constituyendo el presupuesto.

Si los ingresos superan a los gastos públicos habrá un superávit presupuestario.

Por el contrario, un déficit presupuestario tendrá lugar cuando los ingresos públicos sean menores que los gastos públicos.

El presupuesto estará equilibrado cuando los ingresos públicos sean iguales a los gastos públicos.

En la República Argentina, el presupuesto es enviado por el Jefe de Gabinete de Ministros al Congreso de la Nación para su discusión y aprobación por parte de la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores antes del año calendario en que se ejecutará; de esta manera se transforma en Ley Nacional antes de iniciarse el año de su ejecución.

Tipos de política fiscal:

  • Expansiva: Se dice que la política fiscal es expansiva si los impuestos disminuyen permitiendo que aumente el consumo privado y/o si aumenta el gasto público con el mismo efecto en la demanda agregada, efectiva o global.
  • Contractiva o restrictiva: Por el contrario, la política fiscal es restrictiva si se aumentan los impuestos ocasionando una disminución en el consumo privado y/o si se disminuye el gasto público.

Las medidas expansivas tenderán a aumentar la Demanda Agregada, pero tienen el riesgo de crear un déficit presupuestario, mientras que las políticas restrictivas actuarán en sentido contrario.

Herramientas de la política fiscal:

La política fiscal se aplica a través de políticas discrecionales y de estabilizadores automáticos.

  • Son políticas fiscales discrecionales las que exigen tomar medidas explícitas. Las más significativas son: 1) los programas de obras públicas y otros gastos; 2) los proyectos públicos de empleo; 3) los programas de transferencias, y 4) la alteración de los tipos (o porcentajes) impositivos.

  • Estabilizadores automáticos. Aunque las políticas fiscales discrecionales son importantes, el sistema impositivo tiene unos efectos automáticos sobre la evolución de la actividad económica, esto es, sobre las depresiones y expansiones del ciclo económico. Recordemos que los ciclos económicos son movimientos ascendentes y descendentes de la producción real en torno a cierta regularidad durante un período de tiempo.  El ciclo tiene cuatro fases: recesión, depresión, expansión y auge.  Una depresión es un período prolongado de baja actividad económica y elevado desempleo

En consecuencia, los impuestos actúan como estabilizadores automáticos porque los impuestos varían junto con el producto real; con la producción real (la que es diferente de la producción en términos nominales por efecto de la inflación). Es bastante frecuente que los impuestos sean de naturaleza proporcional, por ejemplo el IVA (impuesto al valor agregado) en Argentina equivale al 21% sobre el precio de los bienes o servcios comprados.

Es decir, que los impuestos producen ingresos para el Estado que representan un determinado porcentaje del producto real. Cuando los impuestos son proporcionales, la recaudación se altera de forma automática, incrementándose a medida que aumenta el producto nacional. El aumento de los impuestos a medida que se incrementa el producto real reducirá la fuerza de la expansión económica y ocurrirá lo contrario si tiene lugar una recesión. Por lo tanto, los impuestos proporcionales cumplen la misión de un estabilizador automático de la actividad económica.

Otros estabilizadores automáticos son los subsidios a los desempleados que aumentan en las fases de recesión cuando aumenta el desempleo, mientras que, en los años de fuerte crecimiento, disminuyen estos pagos incrementándose paralelamente los fondos que recauda el Estado en forma de cargas sociales o impuestos al trabajo, tanto de los trabajadores como de las empresas. De esta forma, el seguro de desempleo ejerce una presión estabilizadora contribuyendo a reducir la demanda agregada cuando ésta es excesiva o colaborando en mantener el nivel de consumo si la actividad económica está descendiendo.

Un estabilizador automático es cualquier herramienta del sistema económico que tiende a reducir mecánicamente la fuerza de las recesiones y/o de las expansiones de demanda sin que sean necesarias medidas discrecionales de política económica.

La política monetaria

Es el conjunto de acciones que lleva a cabo el Estado a través de su autoridad monetaria –en nuestro país el Banco Central de la República Argentina o B.C.R. A.- para controlar la cantidad de dinero y los tipos de interés y, en general, las condiciones de crédito.

La política monetaria pretende influir sobre la actividad económica actuando sobre el gasto total de la economía y, en particular, sobre el consumo de las familias y la inversión de las empresas. Dado que el gasto está relacionado con la cantidad de dinero existente en la economía y con las condiciones de crédito, fundamentalmente la tasa de interés, el Banco Central procura controlar ambas variables.

Tipos de política monetaria:

  • La política monetaria es restrictiva cuando incluye un conjunto de medidas tendientes a reducir el crecimiento de la cantidad de dinero y a encarecer los préstamos (elevar la tasa de interés); aumentar el porcentaje de encaje bancario, entre otras. En Argentina, durante el último año se ha utilizado el mecanismo de emisión de Lebacs para aspirar dinero de la circulación en manos del público, también llamado proceso de esterilización financiera (sacar pesos del mercado).

  • La política monetaria es expansiva cuando está formada por aquellas medidas tendientes a acelerar el crecimiento de la cantidad de dinero y a abaratar los préstamos con el fin último de dinamizar la actividad económica mediante el aumento de la Demanda Agregada. Por ejemplo, bajar la tasa de interés, aumentar la emisión monetaria o disminuir el encaje bancario.

Indicadores de la situación macroeconómica de un país

Empleo

Cuando se habla de empleo: gente que trabaja, generalmente los libros se refieren a Desempleo.

Para conocer la variable empleo y su complementaria, desempleo, tenemos que saber de qué se tratan la población total (P.T.) la población económicamente activa (PEA), los ocupados (O), los desocupados (D) y la población inactiva (PI).

La P.T. está formada por la PEA y la PI.

La PEA es el grupo de la población en edad y con condiciones físicas y mentales de ejercer un trabajo y que además deseen hacerlo; es decir con ganas o intención de trabajar. La PEA está conformada por los O y los D.

Los O son las personas que deseando ejercer un trabajo, tienen la suerte de estar haciéndolo. Existen los Ocupados en sentido estricto (OE) y los Subocupados (SO). Los SO son los que trabajan una cantidad de horas menor a las que quieren o desean trabajar. En Argentina depende el convenio colectivo de trabajo, puede ser 40 o 48 horas. Un SO, entonces, en Argentina es una persona que trabaja menos a esa cantidad de horas.

Los D son las personas que desean trabajar pero no consiguen insertarse en el mercado del trabajo, en otras palabras, no consiguen trabajo.

La PI es el conjunto de habitantes de un país que tiene alguna incapacidad o dificultad para ejercer un trabajo. Entre los últimos, encontramos aquellos que no quieren ni desean trabajar.

Ahora veremos algunos indicadores del empleo (y su complementario: el desempleo)

Tasa de actividad (TA): es el porcentaje de la población total que representa la PEA.

TA= (PEA / P.T.) X 100

Tasa de desempleo (TD): es el porcentaje de la PEA que busca trabajo y no logra conseguirlo. TD = (D / PEA) X 100

Inflación

Es el incremento general y sostenido de los precios de bienes y servicios que se comercializan en un sistema económico. Para medirlo se usa una tasa porcentual. El signo de esta tasa porcentual será positivo si hay inflación y, negativo en caso de deflación.

 

Formas de medir la inflación:

  1. a) Utilizamos el índice de precios al consumidor (IPC). La expresión matemática para medir la inflación entre el año 2007 (considerado el año base) y el año 2008, es la siguiente:

Inflación (2007,2008)= ((IPC año 2008 – IPC año 2007) / (IPC año 2007)) X 100

  1. b) Utilizamos el deflactor del PIB. El deflactor del PIB, es el cociente entre el PIB nominal y el PIB real (es el PIB al valor de un año base, por ejemplo, al valor de los precios del año 1993). La expresión matemática para medir la inflación del año 2008 a través del deflactor, es:

Inflación (2007, 2008) = ((Deflactor 2008 – Deflactor 2007) / (Deflactor 2007)) x 100

Causas de la inflación: hay pocos temas controvertidos en la Argentina como la determinación precisa y consciente de la inflación. Las diversas teorías que se esgrimen provienen de dos usinas doctrinarias muy potentes:

  1. a) La ortodoxia económica, y
  2. b) La heteredoxia de la economía.

También, existen otras escuelas para determinar este fenómeno, como la escuela marxista. Estas doctrinas y escuelas económicas serán comentadas en los encuentros áulicos.

Elementos claves para el cálculo de la inflación:

A continuación, comentaremos algunos conceptos claves para comprender mejor la forma de medir la inflación.

  • Magnitudes nominales: o magnitudes en pesos corrientes, son las que no han eliminado los efectos del crecimiento de los precios. La mayoría de las variables económicas se trabajan, erróneamente y por falta de información, en magnitudes nominales.
  • Magnitudes reales: o magnitudes en pesos constantes, son las que sí han eliminado el efecto del crecimiento de los precios mediante la utilización de un índice de precios. Las magnitudes reales eliminan el efecto de la inflación a través de índices de precios o de deflactores.
  • Índice de precios: es una herramienta que proporciona una medida adecuada del nivel medio de precios. Se obtiene dividiendo el valor monetario de un conjunto de bienes y servicios en un período dado en el tiempo –generalmente es un período corriente (actual)-, por su valor monetario en un determinado período o año base, y multiplicando el resultado por cien.
  • Índice de precios al consumidor (IPC): es el índice elaborado a partir de un conjunto de bienes y servicios que se considera representativo de las compras de una familia media argentina. Se calcula dividendo el valor en el año en cuestión de la canasta de compras por el valor de esa canasta en el año base y multiplicado el resultado por 100. Por ejemplo, si suponemos que en 1991. ese valor fue de $3.548 y en 1990 (año base) había sido de $1.306, el IPC para el año 1991 con base en 1990 resultará: 271,67
  • Utilización del IPC para medir el valor real del salario: este es un caso diferente del anterior. Si una persona en 1991 quería calcular sus ingresos en precios constantes del año 1988, tenía que dividir los ingresos nominales por el Índice de Precios al Consumidor correspondiente a 1991 con base en el 1988=100, y multiplicarlo por 100. Si suponemos que en 1991 los ingresos en términos nominales por año de trabajo de un individuo ascendían a la cantidad de $8.500 y el IPC para el año 1991 (con año base en 1988=100) fue igual a 216.061,90, el ingreso real medido en pesos del año 1988 era de $3,93. Esta enorme diferencia se debe a que, en ese período, la República Argentina sufrió una inflación muy elevada.
  • Deflactor: es el cociente entre el PIB nominal y el PIB real (PIB real es el PIB al valor de un año base). También llamado Índice de Precios Implícitos. Deflactar es eliminar los efectos de la inflación
  • Comparación de las variables económicas:para analizar datos económicos a menudo es necesario buscar relaciones entre las variables económicas. Dos herramientas básicas para llevar a cabo esa labor son los cocientes y las variaciones porcentuales.

Tasa de crecimiento del PIB:

El crecimiento de la economía de un país, generalmente, se mide por la variación de su Producto Interno Bruto (PIB). La operación aritmética es muy sencilla, consiste en tomar un año base (como hemos descripto en la medición de la inflación) y a partir de ese año base con el valor de su PIB, cuantificar la modificación del PIB, en años posteriores. Se puede definir como el cambio experimentado por el PIB con relación a su valor en el tiempo

Ejemplo: si el PIB del año 2003 en millones de pesos, a precios del año base 1993, es 256.023; y el PIB del año 2002, a precios del año base 1993, es 235.326 millones de pesos; entonces, la tasa de crecimiento se calcula de la siguiente manera: (PIB 2003-PIB 2002) / (PIB2002) X 100 = ((256.026-235.326)/(235.326))X100=8,79%

PIB per cápita

Es el cociente entre el PIB de la economía de un país y el número de habitantes de ese país. Suele utilizarse como indicador de la prosperidad de un país, pero es un indicador muy distorsionado porque supone que el ingreso de un país se distribuye proporcionalmente igual entre todos sus habitantes y, como sabemos, no hay nada más desigual que el sistema económico global y cada uno de los países que lo integran.

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Estimado Lector: Gracias por la lectura de esta nueva entrada al blog.

Pablo

7 de agosto de 2016

Aclaraciones:

En esta guía se han descripto abreviadamente los principales elementos del análisis macroeconómico en el marco teórico del principio de Planificación. En los encuentros áulicos y en trabajos fuera de ellos, se ejercitarán las diversas variables e indicadores desarrollados en esta guía.

 

Si encuentras errores gramaticales o de ortografía no dudes en avisarle al profesor.

Fuente bibliográfica:

  • CORAGGIO, José Luis  (2008) “Qué es lo Económico” (Editorial Ciccus – Buenos Aires)
  • ETXEZARRETA, Miren (2015) “Para qué sirve realmente la Economía”. (Espasa – Barcelona)
  • MOCHÓN, Francisco y BEKER, Víctor (2007) “Economía. Elementos de micro y macroeconomía” (Mc Graw Hill – Bogotá)
  • PEREZ ENRRI, Daniel. (2012) “Introducción a la Economía” (Editorial Alfaomega –  Buenos Aires)
  • ROFMAN, Alejandro y otros autores.  (2012) “Economía” (Editorial Santillana – Buenos Aires)

[1] .ETXEZARRETA, Miren (2015) “Para qué sirve realmente la Economía”. (Espasa – Barcelona)

[2] La novela “El gran Gatsby” del escritor estadounidense Francis Scott Key Fitzgerald (24 de septiembre de 1896-21 de diciembre de 1940) es una representación excelente de este período en los Estados Unidos de Norteamérica.

[3] Al hablar de desarrollo sostenible o desarrollo sustentable nos referimos a un proceso que puede mantenerse sin afectar a la generación actual o futura, intentando que el mismo sea perdurable en el tiempo sin mermar los recursos actuales.

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